miércoles, 25 de marzo de 2026

La Conectividad Educativa como estrategia pedagógica

En este documento se distinguen los términos conectividad, infraestructura digital educativa y conectividad significativa, y se propone el concepto de Conectividad Educativa (Perú21, abril 2024) para nombrar una visión más amplia en la que el acceso y la tecnología se articulan con una finalidad pedagógica.

En ese sentido proponemos este mini glosario:

Conectividad
Acceso a Internet. En su uso más común, el término alude a la posibilidad de estar conectado a la red de redes, aunque no informa por sí solo sobre la calidad, estabilidad o utilidad de esa conexión.

Infraestructura digital educativa
Conjunto de condiciones materiales y técnicas que hacen posible la conectividad y la disponibilidad de tecnologías digitales en la escuela: redes, cableado, routers, energía, dispositivos, equipamiento, almacenamiento, soporte y mantenimiento.

Conectividad significativa
Concepto propuesto por la UIT y usado en la discusión internacional para destacar que no basta con tener acceso nominal a Internet. Importan también la calidad, estabilidad, velocidad, continuidad, asequibilidad, cobertura efectiva en los espacios de uso y pertinencia de la conexión para responder a necesidades reales.

Conectividad educativa
Concepto más amplio que integra conectividad, infraestructura digital y conectividad significativa, pero las orienta explícitamente al aprendizaje. Incluye propósito pedagógico, plataformas, recursos digitales, didácticas interactivas y colaborativas, continuidad entre escuela y hogar, y desarrollo de capacidades en docentes, directivos y estudiantes.

Esta es la versión larga de un texto publicado en Misión Educación de La República en noviembre del 2025.

En el Perú, solemos pensar que conectividad es solo tener internet. La experiencia muestra que eso no basta para mejorar el aprendizaje ni para cerrar brechas. Muchas escuelas tienen acceso a la red, pero siguen desconectadas de su entorno, de los estudiantes y sus necesidades. 

Según el MINEDU, al 2024, el 37% de las instituciones educativas públicas de primaria y el 71% de las secundarias tenian acceso a internet. Sin embargo, gran parte de estas instituciones funcionan como islas. Tienen acceso a recursos globales pero no logran convertir esa conectividad en proyectos educativos que fortalezcan vínculos y respondan a su contexto. La desconexión es social y cultural, no solo tecnológica y por eso el internet no la resuelve por defecto.

Una escuela realmente conectada debería ser un punto de encuentro para estudiantes, docentes y familias. La tecnología, usada con intención, puede unir, crear comunidad y abrir oportunidades. Usarla sin propósito solo aumenta la distancia entre lo que ocurre dentro del aula y la vida de los estudiantes.

La brecha más urgente no es tecnológica: es pedagógica. La Conectividad Educativa no consiste solo en llevar internet a un colegio. Implica diseñar un modelo donde lo digital se pone al servicio del aprendizaje. 

Para que la Conectividad Educativa pueda desarrollarse como una estrategia pedagógica necesitamos tres cambios urgentes.

1. Conectividad con propósito pedagógico.
La tecnología, sin propósito pedagógico, no transforma; con propósito y condiciones adecuadas, puede cambiarlo todo. Esto exige formar a los docentes para desarrollar proyectos contextualizados, producir recursos digitales propios y conectar a estudiantes, familias y comunidad en torno a problemas reales. 

2. Conectividad interna primero, internet después.
En miles de escuelas, aunque tienen internet, las aulas no están interconectadas. Una red local (LAN) permitiría compartir recursos digitales, trabajar con plataformas, y usar materiales multimedia aun sin internet. 

3. Conexión con la comunidad.
Las escuelas no deben funcionar como islas. Una red externa (WAN) que vincule a la institución educativa con sus familias permitiría distribuir contenidos a los hogares, conectar a docentes con estudiantes y aprovechar, incluso offline, materiales digitales esenciales. Articular con el despliegue de redes educativas territoriales.

La Conectividad Educativa se enfoca en las personas, en cómo se relacionan, cómo colaboran y cómo construyen comunidad. Si hacemos de nuestras escuelas espacios que combinen lo digital y los vínculos humanos, podremos avanzar hacia un país más integrado y equitativo.

El futuro de la educación peruana dependerá menos del ancho de banda y más de la intencionalidad con la que conectemos a nuestras comunidades educativas.